Todas, excepto las deudas de alimentos. Por ejemplo: créditos bancarios, tarjetas de crédito, deudas con personas jurídicas, deudas con personas naturales, deudas con agiotistas, deudas con parientes, con amigos, con la administración del edificio o del conjunto residencial, servicios públicos domiciliarios, créditos educativos o deudas con el colegio de los niños, impuesto de renta e impuesto de vivienda o vehículo. No importa si las deudas constan o no en pagarés, letras, contratos escritos o cualquier otro documento, ni si tienen o no garantías como prenda sobre vehículo o cualquier otro bien mueble o hipoteca. Tampoco importa si están o no en cobro prejudicial o judicial, con embargos o sin embargos.